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Comentarios
la expo es muy cargante, tiene su gracia como mercadillo de conceptos pero el significado de lo vuestro se pierde bastante.
no os lo toméis a mal, pero eso es lo que se ve
que comentas donde todo es claro y diáfano, ¿no será que te estas mirando en tus adentros y tienes dentro un mercadillo?
Cuando Principio Potosí invitó a la PRPC a contribuir a su proyecto con un texto pensamos que lo mejor sería revisar y anotar la pornográfica entrevista que el presidente de la Fundación Biacs Fernando Franco daba al periodista Jesús Álvarez en el diario local ABC, el domingo 20 de diciembre de 2009.
La entrevista en si misma delata la megalomanía de un proyecto numerosas veces fracasado y reconoce por primera vez la bancarrota de sus cuentas y su dependencia y abuso del presupuesto institucional para la cultura pública. Lo que aquí se ofrece son las tres primeras notas de lo que quiere ser un texto más amplio y de escritura colectiva. Sobre la tenue conversación que mantienen entrevistador y entrevistado iremos acumulando reflexiones, comentarios y noticias que ayuden a situar nuestro inserto discursivo en Principio Potosí y la atención que merece nuestra oposición a la actual política cultura que representa el modelo Biacs para la ciudad de Sevilla. Las distintas ampliaciones del aparato de notas podrán leerse en las presentaciones de Madrid, Berlín y La Paz del proyecto Principio Potosí y en las web: www.e-sevilla.org y
Es como EL TRABAJO, que no le puede gustar a todo el mundo. (1)
El presidente de la Fundación Biacs, que también preside una empresa sevillana dedicada al sector aeroespacial, defiende con uñas y dientes el futuro de este certamen de arte contemporáneo, único en España, al que la crisis económica, como otros muchos proyectos culturales, ha puesto en el disparadero . (2)
-¿Abu Dhabi es la salvación de la Biacs?
-No. La Biacs no ha corrido peligro en ningún momento porque tiene voluntad de permanencia. Lo que sí es cierto es que sin el apoyo de este país sería una edición con menos alcance, una exposición más de crisis y menos ambiciosa. Aunque eso no significa que vayamos a tirar la casa por la ventana. Tenemos un acuerdo verbal con Abu Dhabi, que si se concreta en próximas fechas será nuestro socio en esta cuarta edición de la Biacs, y que nos permitirá exhibir, además, todo el arte de ese país y todo el arte árabe de Oriente Medio que nos ha impresionado gratamente por la calidad de las obras. (3)
(1) El título original en prensa dice así: “Es como la opera, no le puede gustar a todo el mundo”. Desde luego que el entrevistado quiere dar el sentido de “opera” como representación teatral de carácter lírico musical y no quiere, precisamente, hablar de “trabajo”. El lenguaje traiciona a entrevistador y entrevistado. Susan Buck-Morss hace bien en situar en una observación de Adorno -sobre las estructuras comunes de la organización del trabajo en la fábrica según Marx y el proyecto de arte total de Wagner- el origen de ese modo de producción que viene llamándose posfordismo, espectáculo, capitalismo cognitivo, en fin, el exacto paisaje donde se desarrolla el nuevo capitalismo cultural y que constituye el escenario preciso de nuestra oposición a la Biacs. No se trata de una mera oposición táctica, se enfrentan dos modelos distintos de entender la comunidad en la que trabajamos y vivimos. En Nemo, la extraordinaria película que Jesús Garay filmó en 1976 sobre Veinte mil leguas de viajes submarino de Julio Verne, el relato se abre con las escenas de una metalurgia en la que sus operarios trabajan al ritmo de El oro del Rhin de Wagner. La película se cierra con otra escena musical, lo que suena ahora es una ligera melodía pop que marca los pasos de ballet de toda la marinería y en la que un torpe marinero, el sevillano Ocaña, famoso travestido del underground barcelonés, no acaba de marcar bien el paso y desdibuja las distintas figuras que ejecuta el resto del cuerpo de baile. Lo que desfila a través de esta narración es todo un cambio de época y la película quizás no es más que eso, canto del cisne de una manera de entender los sistemas de producción y trabajo. Sobre la tradición sevillana de ser idealmente representada en el mundo operístico –Fidelio, Don Giovanni, El Barbero de Sevilla, Carmen- no vamos a abundar ahora. En cierto modo la ciudad vivió de espaldas a esa sobre representación construyendo un mundo propio, aunque también de cartón piedra. El Gran teatro del mundo en que se convierte la vida social de la ciudad desde sus momentos de esplendor en los siglos XVI y XVII no es un cuadro bien definido y arrastra distintos claro oscuros. Cuando Guy Debord se entusiasma con la ciudad –“Sevilla, ¡ah!, la Gran Babilonia del imperio”- a principios de los años ochenta creyendo detectar en ésta inéditas resistencias a la integración espectacular que precedió al proceso político que se avecinaba en Europa tras la caída del muro de Berlín; cuando Tony Negri se asombra de que en las huelgas de finales de los noventa sean lo bares nocturnos y discotecas quienes visualizan las protestas de los trabajadores… no están haciendo sino notar cualidades y formas-de-vida que han sabido enfrentarse a un modelo de explotación social que lleva ensayándose en nuestra ciudad durante tres siglos de decadencia. Por eso entendemos nuestra ciudad, situada desde décadas en el llamado sector terciario –ocio, cultura, turismo-, como un laboratorio privilegiado de las distintas experiencias de la época en que nos ha tocado vivir.
(2) No podemos dejar de señalar este otro “disparadero” del lenguaje, esos obuses a los que tan aficionado era José Bergamín. Nada más el periodista saca a colación el famoso Airbus, punta de lanza de la industria aéreo espacial sevillana que se presenta como escaparate de la llamada “segunda modernización”, el lenguaje se vuelve más tosco, agresivo, violento: “defender con uñas y dientes”. ¿Defenderse de qué o de quienes? Desde los tiempos en que Sevilla era cabeza visible del imperio español persigue a la ciudad el fantasma de su incapacidad para liderar un progreso científico, técnico y militar que, por otro lado, nunca tuvo. El Airbus quiere ser a la vez la Pinta, la Niña y la Santa María, las tres naves con que Cristóbal Colón partió para la colonización de América. La operación es similar tan sólo a nivel publicitario, se presenta como una empresa humanitaria lo que no es más que un avión militar. Desde la perdida de las últimas colonias de ultramar -la derrota en Cuba fue en 1898- la ciudad anda persiguiendo ese fantasma tecnológico. La industria aeronáutica se instala en Tablada –espacio dedicado ahora a la especulación urbanística- a principios del siglo XX y su prototipo de nave es bautizado como Gran Poder, como la famosa imagen de Cristo que procesiona cada Semana Santa; el vuelo del hidroavión Plus-Ultra que une Palos de la Frontera, -lugar de donde partió el viaje de Colón- con Buenos Aires es de 1926; el torero Ignacio Sánchez Mejías compra una línea Berlín-Sevilla para el Graf Zeppelín en los años treinta… esta pobre mitología de progreso tiene también su reverso tenebroso: los golpes de estado de los generales Sanjurjo y Queipo de Llano que acabaron desde Sevilla con el experimento social de la República Española llegaron también desde el aire. Si nos detenemos en este relato por un momento es para hacer notar que las millonarias concesiones dinerarias que a fondo perdido hacen la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Sevilla a la Fundación Biacs tienen como trasfondo este fantasma aéreo y naútico de la “segunda modernidad”. Es importante entender la realidad que subyace a tamaña construcción fantasmática. Ni tan siquiera la moderna historiografía considera ya exacto el termino Imperio Español puesto que cuando propiamente se desarrolla la ciudad de Sevilla como gran puerto colonial es bajo la dinastía de los Augsburgo, un conglomerado de intereses de príncipes centroeuropeos cuyo único compromiso era el de tener en el Reino de Castilla la capitalidad oficial. En el largo proceso de constitución del capitalismo moderno es cierto que la ciudad de Sevilla tiene una representación singular. En 1569 escribió el geógrafo y teólogo Mercado: “Sevilla era el culo del mundo, y ahora, de pronto, ese ano es ombligo, su mismo centro”. Si partimos de las ya clásicas teorías –todas de principios del siglo XX, de la historiografía alemana hijas de Karl Marx - ni la acumulación primitiva de Max Weber, ni los excedentes del lujo de Werner Sombart, ni la invención del dinero de Georg Simmel dejaron en Sevilla otra cosa que su rastro espectral. De los millones de toneladas de plata de Potosí y Zacatecas apenas queda huella de desarrollo industrial alguno si no es en la pasión churrigueresca por cristianizar nuestros arabescos. De la necesidad de organización que demanda la industria del lujo, el capitalismo apenas nos dejó las investiduras de oro y plata con que cada año paseamos el cuerpo de Cristo. Nuestra aportación al mundo del dinero apenas pasa por el desarrollo de las falsificaciones de moneda en que era experto el pintor Francisco Herrera el Viejo y el contrabando en el que era ducho el poeta Silvestre de Balboa (además, nos resulta emblemática la figura de Felipe Ramírez de Arellano, nacido en Orán, Argelia, de familia sevillana, trabajador en la ceca de Sevilla, quién no sólo introdujo las Columnas Non Plus Ultra en la moneda de plata producida en Potosí, además, fue artífice de la gran falsificación de 1640 que originó la primera crisis económica monetaria de carácter global)… Todos son espectros. Así, aunque le tenemos dedicado un monumento funerario, ni sabemos donde está enterrado Colón. Y de nuestras señas de identidad, la palabra “América” se la debemos a un italiano y el “Barroco” a la vecina Portugal. ¿Cómo es posible que, en la gran ciudad de los mercaderes a comienzos de la modernidad capitalista, apenas dejara el capital una huella propia, alguna idiosincrasia?
(3) Resulta paradójico que, de nuevo, sea lo “árabe” lo que se ofrece como tabla para no ahogarnos. “Donde habita el peligro está lo que nos salva” escribió Holderlin; “Donde crece el peligro, crece también/ crece también, la salvación” canta inmemorial la rumba cubana. En el seminal Las imágenes de la discordia explicita Felipe Pereda como los métodos de colonización cultural que se desplegaron contra los distintos pueblos indígenas de América del Sur se habían ensayado con las minorías judías y musulmanas antes de su expulsión definitiva de la península ibérica. El sistemático diálogo cultural que acompañó la conquista militar -como señala Noam Chomsky: especie de avanzada de los estudios culturales al servició de los soldados de Cristo-, se fundó en la posibilidad de establecer un ecumenismo universal entre las imágenes y los mitos. La iconosfera global se ensaya entonces. En México, Santiago Matamoros quiere ser Santiago Mataindios y finalmente el dios de la guerra Huitzilopochtli. Pero algo lo hipertrofia y es alrededor del caballo –un caballo de Troya gigante- que vuelven a fundarse las resistencias, pacíficas y violentas, de los propios indios. La línea de flotación de esta Escuela de las Imágenes en que se funda el dominio espectacular –ritos y vida cotidiana- de los pueblos sometidos tiene sus fallas en la misma línea d eflotación. El jesuita Michel de Certeau funda sus Artes de hacer –verdadero vademecuum del actual activismo político- trayendo al presente urbano contemporáneo las practicas que iluminados y pícaros ensayaron contra sus dominadores en los siglos XVI y XVII. Este anacronismo no sólo permite una dinámica más efectiva en las luchas políticas si no que también, su doble temporalidad, ilumina espacios de resistencia cuyo aliento utópico se basa a la vez en el continuo repliegue de lo secreto y en el intermitente despliegue de una visualidad insultante. Cuando Mario Pratz visita Sevilla en los años veinte se pregunta “¿Dónde está aquí el barroco?”. Su radical diagnóstico señala a la quincalla meridional y al arabesco mudejarista como las formas dominantes, verdaderas cortinas de humo que emparentaban, tan solo superficialmente, los espacios laberínticos de la ciudad con la teología universal dominante del estilo Barroco. Aunque Pratz eludía que el sustento teórico de la operación especulativa barroca estaba en las herramientas financieras que los Príncipes Alemanes y los banqueros milaneses, genoveses y venecianos ensayaron a lo largo de todo el siglo XVI sólo hacía notar los efectos de sus mediaciones: por un lado y primero, la plata americana que llegaba a través de Sevilla, y por otro lado y último, la propaganda visual y publicitaria de jesuitas y franciscanos desde los puertos andaluces hacía la América colonial. Pratz se ofendía ante los excesos de la liturgia popular sevillana y afirmaba: “Si no fuera por los Fugger (grandes banqueros alemanes de Carlos V que se asentaron en España; todavía una galería de arte lleva su nombre españolizado Fúcares) a esta morisma no le quedaría ni el pan de oro”. Efectivamente, el diseño vertical del mundo que estableció la gran política del espectáculo barroco tiene su reverso en esas prácticas mudejaristas en las que los derrotados, las comunidades judías y musulmanas con su doble practica cultural de conversos, fundaron un habla política que, como señala Judith Butler para el travestismo queer, solo podía expresarse, solo podía hablar mediante la visualidad. Cuando en los años cincuenta los poetas latinoamericanos –Octavio Paz en México, Lezama Lima en Cuba, Horaldo de Campos en Brasil, etc.- fundan en lo Barroco un cierto patrón de identidad deberían haber notado que en ese relato volvía a reconocer una historia de sometimientos, contada siempre desde la escalera de lo vertical. La patrona –el mismo monstruo lingüístico lo dice todo- debiera haber sido el mudejarismo. Cuando desde los años ochenta empiezan a recuperarse ciertas lecturas barrocas para la producción artística contemporánea se vuelven a repetir estos diseños –superficialmente diversos, aparentemente multiformes, lúdicamente complejos- de sometimiento al lenguaje único del Imperio a la manera del Barroco. Desde proyectos expositivos como Baroque de Victor Zamudio-Taylor hasta El infierno de lo bello de Omar Calabrese se ayudó a afianzar este modelo. En España de The Real Royal Trip del suizo Harald Szeemann –que es el espejo que se miró la Biacs de Sevilla a la hora de proponer un modelo- afianza esa posición que esconde bajo un desarrollo discursivo progresista y moderno de oropel un llamado reaccionario al orden más conservador. Algunos años antes, sin embargo, desde instancias locales, a finales de los años ochenta, dos proyectos distintos Antes y después del entusiasmo comisariado por José Luis Brea y, sobretodo, El sueño imperativo curador por Mar Villaespesa apuntaban ya la necesidad pero también la incomodidad que suponía a cierta praxis artística y política desplegarse bajo el paraguas identitario de lo barroco, la alegoría, la metáfora evanescente. Por más que Eugeni d’Ors iluminará La sociedad del espectáculo de Guy Debord no podía hacernos olvidar la aventura fascista del pensador catalán. Efectivamente, es sobre esta quiebra del paisaje que estamos apuntando que se desarrolla nuestra oposición al modelo Biacs, no sólo por sus continuos fracasos artísticos y monetarios –“tirar la casa por la ventana”, ¡qué bonito!- , que incluso podían despertar nuestras mayores simpatías -que empatía la nuestra ante ese Oukui Enzeword fregona en mano, dando lustre a los suelos del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo- sino porque representa un modelo distinto de entender nuestro trabajo –que muchas veces es un trabajo en la cultura, pero no solamente-, nuestro modelo de entender la gobernanza, la comunidad, la vida. Sabemos de la urgencia que el combate por lo simbólico tiene en el nuevo capitalismo cognitivo. Cuando Peter Weibel anunciaba la tercera Biacs amparándose en siglos de cultura árabe que proporcionaron desde el Medievo las herramientas científicas y geográficas que posibilitaron la modernidad universal, nosotros nos preguntamos cómo podía olvidarse de los emigrantes árabes y musulmanes que explotamos -como mano de obra barata, ciudadanos de segunda clase, chivos expiatorios para las más diversas causas- en nuestra comunidad. Después, la marca de lo “árabe” se desvaneció –literalmente, la sede de Córdoba se descartó el mismo día de su inauguración- como lo que había sido: un señuelo barato, una estrategia colonialista de reventa de material de segunda mano que, como las farmacéuticas que venden sus productos caducados al tercer mundo, se las ingenió para presentarnos sus nuevas óperas cibernéticas excusándose, de nuevo, de nuestra principal exigencia: “ponerse a trabajar”. Ahora, la misma ruin estrategia se lanza a los medios -¡bienvenidos los emires!, ¡los petrodólares al rescate!- en nombre de cierta comunidad cultural entre los árabes y nosotros. En Se acabó el petróleo, de Pancho Bautista, una película delirante de 1980 realizada en Sevilla por humoristas locales, ya se describía una situación parecida. Los jeques llegan a Sevilla y quieren darse un baño para hablar de economía: “¡El mundo ser antes sólido, dominaba la plata. El mundo ser líquido ahora, manamos petróleo!”. ¡¡No es Zygmunt Bauman, es Pepe da Rosa!!... Como en la película, -¡acaban encontrando campos de petróleo en la misma Puerta de la Macarena de Sevilla!- con esto de Abu Dabhi, de nuevo, pretenden engañarnos. La tradición neo-barroca de la ciudad se lo permite. Podrán volver a estafarnos y mostrar su bancarrota como un triunfo en nombre de la “segunda modernización” de la ciudad. Desplegaran de diversas maneras sus espejuelos. No nos deslumbran, no. Sabemos qué hacer cuando alguien se presenta con tanto oropel y brillantina, sea montado en abigarrada carroza o en aerodinámico airbus. Emires por donde lo mires, que dice la famosa chirigota gaditana, sabemos que nos están engañando.
ya lo habéis conseguido, ya vais de artistas. Basura
Pues no, el mercao no está en mi cabeza. Y tampoco es lo que se ve en esas fotos. Esas imágenes parecen de otra exposición, y quien ha hecho esos encuadres sabe muy bien porqué los ha escogido.
Cabría preguntarle porque no se muestra en ellas ninguna de las escaleras portátiles, de las sillas de juez de tenis o los prismáticos de ópera colgando del techo. Tampoco muestra los numerosos estampados por la pared o el suelo o las mil chorradas que me hicieron hablar antes de mercadillo.
En fin, ya veo que las críticas constructivas no son bien recibidas. Allá vosotros.
y básicamente niegan tu percepción de confusionismo en una exposición que de una forma tan didáctica que a veces corre el riesgo de simplificar, expone las mil maneras de mirar del barroco -por si no lo sabs es una de las líneas de la exposición- como uno de los dispositivos con que enseñar las obras. Sin embargo tus comentarios solo alcanzan el punto de vista de la decoración pero en ningún momento nos impretinentes. Efectivamente, el mercadillo -seguramente una d las formas de trabajo que más identifica a los trabajadores gitanos, latinoamericanos y africanos en España- es uno d elos correlatos poéticos de la forma de exponer de este Principio Potosí. Básicamente, lo que tu desprecias -el mercadillo, los sudacas, etc.- es la forma que con más acuerdo se trabaja en Principio Potosí. De hecho la incapacidad que te produce "ver" y "pesar" en el marcadillo es sintomática y un éxito en la formalización de esta exposición. Entendemos que estes acostumbrado a comprar en Ikea pero para eso ya tienes las exposiciones del Musac o del nuevo CAAC de Sevilla.
no sabemos ya ni insultar!
exposición de Móstoles, se muestran en esta exposición todo tipo de chistecitos politicos de artistas contra el capitalismo, bromas conceptuales del tipo Santiago Sierra. trabajo ninguno, pero bromas de galería, ocurrencias d eniños pijo mexicanos que luchan contra el capitalismo en las galerías europeas y noteamericanas con la misma pasión que sus padres explotan a sus trabajadores en Tijuana o Guerrero. Efectivamente, este arte político pijo no es un trabajo, se trata de bromitas chispeantes llenas de literatura marxistoide. Se trata de una arte cínico -"somos ricos y qué? al fin y al cabo esto es un juego de poder y mejor es que los ricos estamos de parte de los marxistas y no de los pobres, eso es cristianismo, lo marxista es eliminar a los pobres" dice riendose el tequilero Cuathemoc Medina- y como tal básicamente no trata de elaborar trabajo simplemente formás atrevidas y radicales y transgresoras e iconoclastas de publicidad. Es decir, lo peor (y no te preocupes, el diseño esta vez si será de Ikea)
¿Y por qué no habéis documentado en las fotos el aspecto de mercadillo que ahora defiendes? ¿Por qué empezáis negando para acabar defendiendo?
para el aspecto general de la exposición hay otras fuentes, incluso visitarla es adecuado, como parece que has hecho tu mismo.
este de la PRPC en Potosí. No se buscan sloganes ni ocurrencias nocilleras, como esa que nos espera en Iniciarte, patética, de las postfotografía, Sema dacosta qué nivel!! cuando van acabar con esta cultura de saldo y segundo mercado!!! esto si que la recutrez más absoluta!!!! los que tienen el mercadillo dentro de la cabeza !!!!!!!!! estamos en manos de catetos!!!!!!!!!!!!!!!!
FIETTA JARQUE_BABELIA _EL PAÍS 22/05/2010
Las paradojas y fracturas del sistema capitalista quedan al descubierto a través de dos exposiciones en Madrid que reúnen los trabajos de artistas contemporáneos. En ellas se analiza desde el concepto de modernidad hasta los de desarrollo y producción.
"La exposición 'Fetiches críticos' rescata una cierta rama de reflexión económica surrealista disidente"
Los comisarios de la muestra 'Principio Potosí' dicen: "La crisis de hoy nos permite echar la vista atrás, al siglo XVI"
Es la economía, estúpido". La frase acuñada durante la campaña de Clinton contra Bush en 1992 ha sobrevivido más allá de su contexto original. Y hoy la oímos gritar desde todos los rincones del planeta. Los artistas contemporáneos lo hacen a través de su lenguaje, y con una beligerancia y profundidad que se levanta como un reto a los análisis convencionales. Dos exposiciones heterodoxas que coinciden en Madrid proponen interesantes tesis que indagan en las causas de la presente crisis de la economía capitalista: Principio Potosí (Museo Reina Sofía) y Fetiches críticos. Residuos de la economía general (Centro de Arte 2 de Mayo). Ambas cuentan con un trío de comisarios-artistas-críticos de arte (alemanes los primeros, mexicanos los segundos) que han invitado a una serie de artistas de diferentes países a adherirse a sus planteamientos teóricos.
"El fetiche crítico es, en nuestro marco de referencia, la operación de objetos que exploran la falsa racionalidad del mercado y los intercambios que establecen nuestra sociedad moderna", explica Cuauhtémoc Medina, uno de los comisarios mexicanos junto a Mariana Botey y Helena Chávez McGregor. "En otro plano, si quieres, el concepto implica el rescate de una cierta rama de reflexión económica surrealista disidente, en contra de las suposiciones ilustradas de la hegemonía conceptual".
La exposición, que se inaugura el próximo martes, es la primera producida por este colectivo que publica un periódico de debate titulado El espectro rojo. "Nuestro proyecto consiste en agitar, pensar y hacer, sin conceder tregua", continúa Medina. Entre los veinte artistas que se presentan en la muestra madrileña están Santiago Sierra, Francis Alys, Karmelo Bermejo, Alfredo Jaar, Teresa Margolles o Raqs Media Collective, entre otros.
"Queremos generar un circuito de artistas y pensadores que se propongan reinventar la noción de pensamiento radical desde las cenizas, pero con la alegría elemental de asumir el mundo como un constante juego de poder y una construcción histórica honda y de largo plazo. Sin ensueños cristianos disfrazados, y con plena conciencia de que hacemos cultura en el mundo, pero que éste no acaba donde supone el sentido común".
¿Nos encontramos ante el arte político del siglo XXI? "Lo que usualmente designamos como 'arte político' se ha convertido, en términos generales, en la categoría con que aislamos cierta producción para anularla, precisamente porque aparece como 'política'. El arte es político todo el tiempo, pues vehicula y hace posibles ciertas subjetividades y acompaña ciertas formaciones sociales", dice Medina. "Esas dos hipótesis tienen una consecuencia: estar políticamente activo en el campo cultural supone trabajar en el borde en que cada operación estética es también un desplazamiento de poder, opinión, afecto y pensamiento, que faculta o no determinadas posibilidades de pensamiento y actividad social. No nos interesa hacer una exposición política: lo que cuenta en este caso es la clase de política que nuestra colaboración con artistas, teóricos y públicos dibuja como una alternativa".
Para abrir boca, un poco de anarquía contra uno de los padres del anarquismo. Karmelo Bermejo (Málaga, 1979) presenta su acción titulada 3.000 euros de dinero público utilizados en comprar libros de Bakunin para quemarlos en una plaza (2009). Una pira de libros a los que se prendió fuego una noche en el centro de Madrid. También el chileno Alfredo Jaar utiliza el fuego en su destrucción artística titulada Skoghall Konstall (2000). La mexicana Fritzia Irizar hace un molde en oro del desgaste de una herramienta de trabajo, en este caso, una llave de la serie Prótesis objetuales (2007).
Jota Izquierdo (Castellón, 1972) ha realizado, en colaboración con Abel Carranza, La obra de arte en su época de la reproductibilidad pirata (2010), basándose en documentación sobre formas de producción y distribución de los vagoneros en México. Y Vicente Razo, que ha inundado los servicios de correo comercial gratuito con argumentos de crítica de la teoría crítica, un trabajo que titula Capitalism is dead, de la serie Public Address (2009).
Por otro lado, Principio Potosí, la exposición en el Reina Sofía, también escapa a los cánones. El montaje se desarrolla en dos planos, hay que subir a unas plataformas o sillas como de árbitro de tenis para observar otro ángulo de su recorrido. Los comisarios Alice Creisher, Max Jorge Hinderer y Andreas Siekmann son artistas, comisarios y críticos de arte. En Alemania esta "especie", los Kritiker/Kuratoren/Künstler se conoce como KKK. "Pertenecemos a una generación que empezó a autoorganizarse porque no estábamos contentos de las curadurías de nuestras exposiciones. Como artista, te veían a menudo como una simple pieza de un trabajo de conjunto que no nos reflejaba y preferimos generar nuestras propias ideas. Muchas veces se pone una cartela sólo con el nombre, lugar y fecha de nacimiento, como si eso explicara algo de la obra", dice Siekmann.
Principio Potosí analiza el concepto de modernidad desde una óptica distinta. "Nos interesa explicar al público que se puede comprender la modernidad tomando como punto de inicio la distribución global del sistema capitalista, que empieza con la colonización de América", comenta Hinderer. La inmensa montaña de plata en territorio boliviano, explotada por el virreinato español, permitió que esa riqueza circulara hacia mercados del otro lado del globo. Los comisarios han seleccionado 13 pinturas coloniales andinas que muestran diversos aspectos del reflejo de ese intercambio y del impacto económico y social de esa explotación, junto a las que han realizado la misma cantidad de artistas contemporáneos, que han partido de ellas para su traslación a la realidad actual.
"La primera aproximación a las pinturas coloniales fue desde el punto de vista de la economía internacional", explica Creisher. "Porque si sigues la Ruta de la Plata de Potosí, ésta llega a España, sigue a través de Europa y termina en la India. Por eso es que no nos hemos concentrado en lo que es la pintura colonial en sí -como pudo ser la más conocida Escuela de Cusco-, sino sólo las que se sitúan en el contexto de Potosí. Nuestro proyecto histórico encaja bien con las reflexiones sobre lo que el neoliberalismo hace al mundo globalizado de hoy. Mucha gente se empieza a dar cuenta de lo que este fenómeno significa, mejor que lo que podía entenderlo en los años noventa, con la euforia financiera. La crisis de hoy nos permite echar la vista atrás al siglo XVI. Por eso invitamos a artistas internacionales de sitios del mundo que provienen de lugares del mundo que son los nuevos potosíes".
Entre los artistas que participan en esta muestra, que es más un recorrido que una exposición al uso, están Rogelio López Cuenca, Harun Farocki, León Ferrari, Matthijs de Brujine, Zhao Liang, Marcelo Expósito o The Migrant Workers Home.
"Todo lo que empobreció a Europa en el siglo XVI y XVII fue en gran parte debido a la circulación de la plata de Potosí", afirma Creicher. "Así es que no se trata simplemente de un continente que explota a otro, hay todo un proceso de explotación y enriquecimiento que abarca todo el mundo. Y esa es la historia que nos ha fascinado", según Creisher. "Esto tiene que ver con el concepto de acumulación primitiva (u originaria) acuñado por Marx. Todo el proceso de empobrecimiento de un lado y de enriquecimiento del otro culmina con el inicio de la industrialización del siglo XIX, y está muy bien descrito por Marx. Ahora, con el conocimiento que tenemos de lo que ocurrió con Potosí, sabemos que ahí se puede encontrar la prehistoria de ese término. Y eso sigue funcionando así, no es sólo un caso histórico".
Fetiches críticos. CA2M. Avenida de la Constitución, 23. Móstoles (Madrid). Del 25 de mayo al 29 de agosto. Principio Potosí. Museo Reina Sofía. Santa Isabel, 52. Madrid. Hasta el 6 de septiembre.
Si alguien quiere ver de qué va esto de "Fetiches críticos" pues no tiene más que indagar sobre los modos de ser críticos.
Por ejemplo aquí:
http://www.elcultural.es/videos/video/46/ARTE/ARCO_2009-_Karmelo_Bermejo
Sin entrar a valorar el delirante discurso que despliega en el video de ARCO, quisiera decir que este Karmelo es un torpe aprendiz de Santiago Sierra, no hay más que ver el ingenuo título "3.000 euros de dinero público utilizados en comprar libros de Bakunin para quemarlos en una plaza".
Con la que está cayendo y este pijo de izquierda malagueño con K juega a ser rebelde por diversión. Seguro que no ha leido ni uno de los libros que ha quemado.
Tengo que confesar que no he visto ninguna de las exposiones de las que se encarga Fietta Jarque hoy en el Babelia y me apetece verlas, pero me temo que no podré viajar hasta Madrid para ver Fetiches críticos y Principio Potosí.
Me llama la atención un par de cosas de ambas exposiciones que me suscitan un par de preguntas, la primera es que coincidan en temática y en tiempo.
¿Por qué será?
La segunda Resulta curioso comprobar como la periodista que escribe este artículo pasa por una y otra exposición. Si se lee con algo de atención se observa centralidad y despiste a la vez. Mientras en Fetiches críticos repasa el leitmotiv de los comisarios y de las obras nominándolas y, de una manera un tanto obscena, deleitándose con los autores... fulanito ha hecho tal y menganito cual... Por el contrario, en Principio Potosí la misma periodista recurre a los comisarios y cita a algunos autores sin entrar a describir los trabajos y mucho menos a valorarlos.
Sin haber visto las exposiciones, la segunda pregunta que me plantea semejante tratamiento informativo es ¿De qué máscaras trata una y otra?
la periodista actúa bajo indicaciones claras, desactivar la exposición del MNCARS con la monada en Móstoles que, realmente no tiene nada que ver con la otra, ni tan siquiera se ha inaugurado, al fin y al cabo el proyecto de Verónicas en Murcia de Cuathemoc trataba de lo mismo. Quizás la periodista pueda explicar a que se deben las indicaciones de Estrella de Diego de minimizar Potosí, la semana pasada también se intento ese ninguneo del Potosí que se paró ante la indignación del propio Antonio Franco. No deja de ser curiosa esta competencia entre babelía y el MNCARS.
Llevas razón la semana pasada ya la misma Fietta Jarque también escribía su artículo "Una lengua común tambien en el arte" sobre la muestra "Sinergias. Arte latinoamericano actual en España" en el Meiac de los comisarios Carlos Jiménez y Carlos Delgado. Lo que no entiendo es eso de que Antonio Franco paró el ninguneo a Principo Potosí ¿a qué te refieres?
Buscando ese comentario que tu refieres he llegado a un blogs de un tal Carlos Jiménez Merino (Historiador y crítico de arte que imagino será el mismo comisario de Sinergias), el caso es que el mismo día de la inauguración de Principo Potosí ya escribía un artículo sobre los fallos de Principio Potosí y día después una aclaración donde nombra a Antonio Franco sin llegar a poner la indignación a que refieres.
Paso a poner lo de Carlos Jiménez en
elartedehusmeardecarlosjimenez.blogspot.com
El principio Potosí
martes 11 de mayo de 2010
Debo confesar que el titulo de la exposición colectiva que hoy mismo (11.05.10) se inauguró en el Museo Reina Sofía de Madrid me atrae extraordinariamente. Enunciar ¨ El principio Potosí ¨ y esgrimirlo como lema o leit motif de una relectura de la historia de la modernidad, que en vez de situar sus origenes en la Revolución Industrial y la Ilustración y los sitúe en la erección del imperio colonial español en America y específicamente en la ciudad de Potosi, me parece revelador, estimulante. Y una forma de llamar la atención sobre el hecho de que lo que hoy mismo se autodenomina Occidente no hubiera llegado a ser lo que es sin la aportación imprescindible de los imperios coloniales que construyó a escala planetaria. Occidente no fue, no es sin el Sur, el Medio Oriente y el Oriente. Y menos ahora, cuando el rótulo de globalización es apenas el índice del extraordinario grado de integración e interdependencia alcanzado por lo que Immanuel Wallerstein definió como Economía - mundo.
Pero mi aprobación a toda apertura de pensamiento que permita realmente en términos globales la historia del mundo de los últimos cinco siglos es una cosa y otra distinta el juicio que me merece la exposición que bajo ese título ha inaugurado el Reina Sofía. Esta es una muestra que se queda excesivamente corta con respecto al tamaño de sus notables ambiciones historiográficas y que falla,ademas, en el cumplimiento de la tarea de revisitar al Potosi colonial que le fue impuesta por Alice Creisher, Andreas Siekmann y Jorge Hinderer, sus curadores. Una revisión historiografica de la historia de la modernidad de la magnitud y los alcances ya señalados rebasa por definición las posibilidades de una sola exposición, que solo es pensable como culminacion o corolario de una estrategia de investigación histórica multifacética y de gran aliento. Sin contar con los resultados de dicha estrategia no puede ofrecerse en una exposicion mas de lo que se ofrece en esta: atisbos, indicios, pistas y sugerencias agrupadas aleatoriamente en torno de una modernidad revisitada a golpes de pura intuición.
El otro fallo notable de esta muestra consiste, como ya anticipé, en su incapacidad de sacar suficiente partido del regreso propuesto al Potosi colonial en beneficio de una mejor comprension de lo que está pasando actualmente en el mundo. Señalo sólo dos posibilidades desaprovechadas. La primera remite precisamente a esa legendaria montaña de plata - al pie de la cual se levantó ¨ una ciudad que entonces era mas grande que Londres y Paris ¨ - y cuyo mas importante papel en la época fue el de suministrar, bajo la forma de monedas de plata, el ingente volumen de divisas y medios de pago que permitió la extraordinaria expansión del comercio y el crédito sin los cuales habrían sido impensables a su vez las primeras revoluciones industriales europeas. Qué revelador habría sido comparar el papel de la plata americana en las finanzas europeas de la época con el que hoy cumple la deuda externa del Tercer mundo en el funcionamiento y la perpetuación de la actual estructura de las finanzas mundiales. Esa sin la cual el capitalismo parece incapaz de funcionar.
Esta exposicion tambien falló en una relectura del barroco colonial que lo pusiera en conexión significativa tanto con el desmesurado papel que actualmente desempeñan los medios de propaganda audiovisuales en lo que Hans Magnus Ezemberg calificó con tanta certeza de ¨ industria de la consciencia ¨, como con el debate contemporaneo sobre hegemonia y subalternidad. De este último aspecto - siendo crucial - solo se ocupan Mujeres creando, un colectivo de artistas bolivianas, aunque lo hagan, eso si, de manera ejemplar.
Publicado por Carlos Jiménez Moreno en 15:22 (11.05.2010)
De nuevo sobre El principio Potosí.
martes 18 de mayo de 2010
Mi crítica a la exposición El principio Potosí ha dado lugar a una critica de Antonio Franco que me gustaría responder porque me permite exponer mas ampliamente lo que pienso sobre esa muestra. Desde luego estoy de acuerdo con Franco en que el montaje es audaz e innovador y que por lo mismo podría decirse que inaugura un nuevo capítulo en los dispositivos de exhibición del Reina Sofia. Y tampoco niego que la exposición incluya obras de calidad que responden ademas a las exigencias de un pensamiento crìtico, como ocurre en los casos de León Ferrari, Eduardo Molinari, David Riff/Dmitry Gutov, Rogelio López Cuenca o Maria Galindo, para citar sólo a los mas destacados. No, lo que me sigue pareciendo insatisfactorio es que la mayoría de los artistas de esta exposición no hayan aprovechado la exigencia de los tres comisarios de reinterpretar desde su propia perspectiva obras emblemáticas de la pintura barroca colonial del virreinato del Peru para poner en evidencia el caracter propagandístico del discurso mediático hoy hegemónico. El discurso que es heredero de los potentes efectos y recursos visuales impacctantes acuñados por la pintura barroca, en respuesta a las exigencias de la propaganda fide, tal y como esta última fue definida por el Concilio de Trento. Y que hereda tambien del barroco histórico la pretensión de saturar y suturar el campo imaginario mediante una avasalladora proliferación de fascinantes imágenes. Esta conexion entre pasado y presente es, en definitiva, la que hecho en falta en El principio Potosi.
(19.05.10)
Publicado por Carlos Jiménez Moreno en 23:31 (18.05.2010)
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Por favor hagan aclaraciones, que los que no viajamos tanto pero seguimos estas batallas nos perdemos sin las referencias adecuadas.
La exposición Potosí se dasactiva sola, al jugar con conceptos manidos. Cualquier estudiante de Historia de cualquier facultad española os dirá si preguntáis que, efectivamente, la Modernidad se inicia con el proceso colonial del finales del siglo XV. Es decir, que los comisarios creen haber descubierto, una vez más, la pólvora. Lo mismo que el director del museo donde se expone.
Por otro lado, resulta cuando menos llamativo que una plataforma de reflexión cercene cualquier intento de debate serio y prefiera el insulto y la demagogia.
No hay ni una sóla crítica positiva al Potosí
Lean también la crítica de Javier Montes en ABCD
Mafalda y Miguelito miran un hormiguero en el parque. Mafalda piensa en voz alta: «Hay que ver: la Humanidad lleva siglos en guerra y sin ponerse de acuerdo. En cambio, hace millones de años que las hormigas viven en paz en sus hormigueros». Miguelito contesta sin mirarla: «Lo que decís es tan absolutamente cierto que no sirve para nada».
Un regreso a traición. Leí el chiste a los catorce años. Y lo quiera o no, durante toda mi vida de visitante de exposiciones (de lector de libros, ojeador de catálogos, espectador de películas), me viene a traición a la cabeza cuando visito alguna del género que defiende explícitamente tesis ideológicas y políticas. Aunque sean tesis con las que simpatice: en realidad, creo que me pasa sobre todo con ésas. A veces la visita se resume en la viñeta de Quino. A veces, como en este caso, el recuerdo es probablemente injusto. Pero, ay, inevitable: es cosa mía, y a mí me tocará hacer el esfuerzo por empujarlo de vuelta al fondo de armario de la memoria.
Mi problema con las exposiciones de tesis es particular, pero viene de dos problemas universales. Por un lado, como a cualquiera, es obvio que me impacientan las obviedades. Tanto, que a veces me doy demasiada prisa en obviar cuestiones sobre las que en realidad queda mucho por pensar. Por otro, como todo el mundo, detesto que traten de convencerme de algo. Mi primer reflejo (aunque ya esté convencido, o quizá justamente más cuanto más convencido esté) es dudar de todo lo que se me dice y buscar los argumentos contrarios. Siempre los hay, por desgracia. O por suerte.
Una reacción higiénica, pero no siempre saludable. Pasado ese primer reflejo al entrar en la sala de Principio Potosí queda claro que ésta es una exposición de tesis particularmente arriesgada y esforzada en su planteamiento y su articulación. Y, sin duda, el riesgo merece un esfuerzo proporcionado de comprensión. Al menos si uno va a escribir sobre ella.
Para no caer en el error. La tesis se fragmenta en el montaje y se resume en el epílogo del librito que guía la visita. Ojo: es absolutamente imprescindible cogerlo a la entrada y llevarlo en mano si no se quiere errar desconcertado (y en todos los sentidos). La copio aquí: «La pintura colonial atestigua algo que ya sabemos: que no existe forma de expresión artística (de lenguaje colonial) que no sea falsa, que no sea prestada, tergiversada y rumiada por el poder (...), híbrida. Y debe demostrarse que a estas formas de violencia siempre es posible infligirles un desvío de sus propias demarcaciones y de sus propias imágenes, aunque sólo sea temporalmente. Esta labor puede suponer formas de intervención política unilaterales y polémicas, intromisiones ilegítimas, cuya posibilidad y cuya libertad se deben precisamente a la renuncia de la posesión de la verdad».
Hablé antes de la defensa de esta tesis en la exposición. Quizá es mejor hablar de propuesta, y subrayar que ella misma define sus «formas de intervención política» como «unilaterales y polémicas». Discutibles, por tanto. Tomo entonces a los comisarios la palabra y discuto por lo bajo durante mi visita.
En la resaca de la revolución conservadora mundial de los ochenta y tras la caída del Muro empezaron a oírse voces críticas muy distintas -del circunspecto Hal Foster a la «razón cínica» de Sloterdijk o las estridencias de Camille Paglia- que retomaban el eterno dilema del «arte político» y llamaban la atención sobre la inoperancia de sus formas tradicionales. La capacidad del «Poder» para engullir la disidencia era tan evidente como la imposibilidad de localizar ese «Poder», convertirlo en personaje con nombre y apellidos y practicar con él el desahogo fácil del pimpampum de feria. Cualquier artista serio en este campo debía contar con esas dificultades añadidas si quería evitar caer en el panfleto agit-prop, la prédica para conversos o el ejercicio de estilo narcisista. En el mejor de los casos podía aprovecharlas como energía reciclable de sus propuestas, en una maniobra tan arriesgada como a menudo estéril: el margen crítico se había hecho infinitesimal, de haberlo en absoluto.
Envidias y resbalones. Y en El retorno de lo real, Foster hablaba del «artista-etnógrafo» como heredero o hijastro del «artista-productor» de Walter Benjamin. Tal como está el mundo, en el «tema» del artista político se funden hoy el «otro» social o económico -el proletario de Benjamin- y el «otro» cultural y/o étnico. El peligro, sin embargo, sigue siendo el mismo que en los viejos tiempos revolucionarios: la asunción de una postura imposible y paternalista que da por sentada la «alienación» del Otro-hormiga y su incapacidad para formular por su cuenta los términos de su propia representación: la «envidia del etnógrafo», decía Foster. El lugar resbaloso del «mecenazgo ideológico», avisaba Benjamin.
Los comisarios de Principio Potosí parecen al tanto de estos peligros. Y tienen el valor de entrar en faena en un terreno donde tantos se han enfangado ya. Su montaje trata de abrir vías para un arte de interpretaciones políticas en nuestro tiempo. Es ambiciosísimo (y tal como están las cosas, nunca está de más ser ambicioso en el corazón de la institución y el museo) y propone alternativas ingeniosas. También exige mucho a un visitante convertido en participante activo: tendrá que accionar él mismo algunas proyecciones, leer textos (interesantes y largos) sobre las dificultades del propio montaje y el préstamo de las obras, disponer de mucho tiempo para el recorrido.
No siempre a la altura. Para evitar lecturas lineales (y para recordar que no se parte de una lectura lineal) deberá seguir un itinerario realmente enrevesado en el que resulta fácil perderse. Y buscar en el haz de las obras del barroco colonial el envés en forma de obra contemporánea que contesta y cuestiona el mecanismo de control implícito en la obra. Esas piezas se han encargado para la ocasión y no siempre están a la altura del conjunto. Algunas, como el vídeo de Harun Farocki, escapan a los riesgos del método paranoico-crítico (versión política) y dan fuerza al montaje. Otras, como los grafitis de María Galindo («Ave María, llena eres de rebeldía») o la reproducción a escala 1:1 de las viviendas miserables de trabajadores en China no pasan de la literalidad que escamaba a Miguelito.
Cuando dices que "resulta cuando menos llamativo que una plataforma de reflexión cercene cualquier intento de debate serio y prefiera el insulto y la demagogia" deberías poner esos insultos y esa demagogia para que todos nos aclaremos. Que yo sepa, la PRPC ha hablado por medios de comunicados y en ellos no hay ni un sólo insulto, lo que si hay son muchas reflexiones seguidas por muchos de Sevilla y de fuera. A la PRPC ya la han acusado de todo, y es curioso, siempre las acusaciones vienen del mismo lado, lo tuyo (que imagino que seguirá) no nuevo, es mismo lado también.
Si llamas insultos a la actividad desarrollada por la PRPC, entonces te entiendo. Aunque no comparto contigo el que sean insultos descolgar de la Giralda un crespón negro o, reventar las ruedas de prensa de la fundaciones de los BIACS y sus comisarios o, malear las inauguraciones con fiestas a las puertas de la gran comilona de los de la fundación. Eso es algo más, como algo más son cualquiera de los actividades que desarrollaron y desarrollan, como esta presencia en Principio Potosí para dejar claro que Abu Dhabi es sólo un globo sin gas que la fundanción BIACS lanzó para seguir chupando de la Consejería de Cultura.
Vaya exposición mala con muchas pretensiones pero la mayoría de las obras son infumables. Para esto tres comisarios... Es todo tan politicamente correcto, el dire, sus amigos.
Que excesos de citas. El que recurre a tantas citas es que tiene poco que decir. La expo no vale un pimiento y las obras son malas de verdad.
qu tenga que ser en el reina Sofía, aunque seguramente eso es lo que duele, en otro caso implemente la hubieran ninguneado como con tantas otras. Si te sales de la pomada madrileña de arcos, galerías y críticos locales no puedes hacerte oir. Tras ese ninguneo ahora, al ponerse la muestra en el Museo Nacional todos se ponen nervioso.
¡saludos latinoamericanos! ¡esto está levantando ronchas!
Alguien comentaba que la exposición del CA2M no estaba ni siquiera inaugurada, y así he podido comprobar en la web del CA2M, entonces a cuento de qué viene esta comparación.
¿Será verdad eso de las indicaciones de Estrella de Diego de minimizar?
¿Esto es un contubernio?
FETICHES CRÍTICOS. RESIDUOS DE LA ECONOMÍA GENERAL
26 may – 29 ago 2010
Inauguración: 25 maYO 2010 20:00 h.
COMISARIADA POR EL ESPECTRO ROJO: Cuauhtémoc Medina, Mariana Botey, Helena Chávez mAc gregor
ORGANIZA CA2M Centro de Arte Dos de Mayo
ya veréis a todos estos en unos mese copiando el estilo desaliñado. Si antes copiaban a Jeff Wall o a la Pippiloti me los veo presentandose a iniciarte con archivos deshojados, ¡lo que nos quedará que ver!
Lo que llamas citas, realmente no lo son. Andas confundido o confundida.
Lo entrecomillado son las palabras de alguien a quien no conozco y con quien quiero discutir o razonar o partirme la cara, dale a todo esto el sentido que quieras. Pero como esta página de momento no permite la visualización y menos aún el viaje de cuerpos por el espacio, entonces lo que queda son las comillas, más que nada para dejar claro a quien va dirigido lo que escribo anónimamente.
el conocimiento del Potosí que puede acabar con el monopolio del arte latinoamericano contemporáneo que tienen medina y sus huetes en estos pagos, se preparó con demasiada prisa, incluso algún artista como López Cuenca fue descratado tra saberse también en Potosí. Este "susto", como lo califican en Cultura de la comunidad de Madrid lo ha pagado además la Aguirre con alevosia contra los "rojos". De hecho los comisarios de Móstoles se desconcetaron al recibir indicaciones de la comunidad "rojos" contra "rojos", que ya se matan entre ellos. "Sabiendo lo que sabemos, el gusto de los rojos de matarse entre ellos, nos podíamos haber ahorrado la guerra civil" que brama en su blog Jiménez Losantos para regocijo de la Aguirre.
Uno de dentro.
Lo que levanta el Potosí son bostezos.
donde tu ves bostezos otros ven bocas abiertas de admiración, pero no se busca ni lo uno ni lo otro, más bien que tú, estupido, entiendas el dispositivo
y mosqueo, parece que hay mosqueo.... y eso es bueno
¿Admiración? ¿En qué mundo de fantasías vives? Los visitantes que se quedan más de cinco minutos es porque tras ese tiempo siguen preguntándose donde está el baño.
hecho que luego te pasa lo que te pasa
pero dejar este debate para cosas serias, acidas y sarcásticas si entran, pero abstenerse de tonterías
quien lo diría
cómo está la página¡¡¡¡, está bien esto de no parar de escribir sobre Principio Potosí, en andaluz PRincipio PotoCi, lo mejor el texto, tnato mirar y mirar, ¡Abrir los oídos, cerrar los ojos?
de muzac
La perrepecé musealizada, y alguien pregunta ¿quién lo diría?
Con los trabajos que han estado haciendo en los últimos seis años estaba cantado. Y seguro que seguirán dando juego dentro y fuera de los museos.
No sería extraño que pronto programen los videos de las gamberradas y hasta seguro que cuelguen en el CAAC las plantillas de las pintadas. Por favor perrepeceros cuando lo hagáis no olvidéis dedicar un recordatorio especial al Lebrero y al Franco que sin quererlo son los artífices de vuestras gestas.
se non è vero, è ben trovato
Lo decía El Cultural: el matrimonio que progama unido permanecerá unido. Así todo queda en casa. El gran Potozí Reina en Granada.
Y mientras, en Sevilla, UNIA mediante, el grupo paga sus favores por estar donde está. Así de simple: tu me llevas, yo te traigo.
Y toda esta endogamia pagada con la plata y el dinero de la oficialidad.
cierto lo que dices, pero has leido el texto en cuestión?
El PP de Región de Murcia paga:
DOMINO CANIBAL
uno de los proyectos más ambiciosos de la nueva política cultural de Murcia para renovar la aburrida idea de bienal de arte, el 25 de enero se inaugura la segunda edición del PAC (Proyecto de Arte Contemporáneo) con nuevo comisario y formato expositivo. El mexicano Cuauhtémoc Medina, uno de los latinoamericanos de más prestigio en el mundo del arte, es el responsable de Dominó caníbal, proyecto que durante todo el año hará a seis artistas intervenir, destruir o reinventar la propuesta de su predecesor en la Sala Verónicas.
El PP de la Comunidad de Madrid paga:
FETICHES CRÍTICOS. RESIDUOS DE LA ECONOMÍA GENERAL
Fetiches críticos: Residuos de la economía general es la primera entrega de los proyectos de El Espectro Rojo, un núcleo que opera desde la ciudad de México, conformado por Mariana Botey, Helena Chávez Mac Gregor y Cuauhtémoc Medina, que busca explorar la intersección entre prácticas artísticas y teóricas, desde una perspectiva política, postcolonial y poética.
COMISARIADA POR EL ESPECTRO ROJO: Cuauhtémoc Medina, Mariana Botey, Helena Chávez mAc gregor
ORGANIZA CA2M Centro de Arte Dos de Mayo
Ambas exposiciones tienen tres cosas en común:
1.- Rojerio pagado por el PP (infulas de lo moderno)
2.- Formato múltiple (la primera se autofagocita para seguir existiendo, la segunda es la primera entrega de los proyectos de El Espectro Rojo)
3.- Cuauhtémoc Medina (el común denominador, parece rojo pero también es azul)
en el MNCARS, en Berlín y en Bolívia, pero no está ni estará en la Biacs de Sevilla... son dos maneras de entender la politica cultural... muchos artistas y grupos activistas sevillanos han estado en la Biacs, pero no por razones que tuviesen que ver con el proyecto, con la bianla o con las propuestas de los comisarios, simplemente por oportunismo, según han confesado ellos mismos... la PRPC está en Principio Potosí con plena conciencia de lo que hace, apostando por un desarrollo concreto del modelo artístico y de sus formas críticas, consciente de que es financiada con capital público, consciente del juego de legitimidades que significa estar en el principal museo nacional, consciente del debate crítico que pone en marcha... hacía tiempo que esta página no se movía tanto y eso es buena señal.
Esto si que es Afterpocho
da hasta risa
es Fernando Franco y la Biacs, vaya rollo, con la de cosas que ocurren y centrarnos en este tema es ridiculo, el texto es una chorrada pretenciosa.
Te has equivocado en la fecha, hoy es 28 de mayo
A día de hoy (28 de mayo)...
Texto de Principio Potosí: 87 lecturas, 2 comentarios
Texto AfterPost: 586 lecturas, 60 comentarios.
PERO HAS LEIDO LOS COMENTARIOS DE AFTERPOCHO?
Y HAS VISTO:
Imágenes de la intervención de la PRPC en Principio Potosí, 919 lecturas
Es verdad, son muy torpes, incluso ponen las noticias que ponen mal a Principio Potosí. Además, cualquier día va uno a Santa Lucía y con la masiva afluencia es casi imposible ver Afterpocho, en cambio vas al Reina Sofía y como no hay público disfrutas de la exposición casi para ti.